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El servicio militar en el Sahara
Nuestra mili en el Sahara 1973-1974-1975

27/09/2008 GMT 1

MISIÓN EN EL SAHARA

argila @ 10:34

Joan Corominas en el cuartel Alejandro Farnesio

Se me hace difícil recordar con precisión los datos, pero lo que a continuación explico, debía de suceder muy probablemente entre los meses de Abril y Junio del 1974.
Todo empezó a primera hora de la tarde, justo después de la comida. Al llegar a la compañía me encontré que el sargento Naranjo ( los que lo conocieron recordarán que era una buena persona y mantenía con la tropa una cierta cordialidad ) estaba montando una operación con el objetivo final de recuperar su coche que por causas difíciles de explicar se había quedado averiado en Aargub. El operativo lo componían más o menos dos o tres Land-Rovers y un camión.
A la ida el viaje fue normal. Al llegar al final de la carretera asfaltada en dirección al Aaiun giramos a la derecha, justo al fondo de la ría, y el camino se convirtió en una especie de pista a tramos asfaltada y a tramos con restos de asfalto que parecía que se hubiera caído más que no puesto.

A las pocas horas llegamos al destacamento y vimos el coche. Se trataba de un Wolkswagen deportivo, descapotable, de color rojo, en aparente buen estado, pero averiado. Acto seguido, puesto que se hacía tarde, se enganchó el coche al camión y de forma que solo las ruedas de detrás hacían contacto a tierra, es decir el coche iba con el morro levantado. En estas condicionas empezamos el viaje de vuelta.
Tras recorrer algunos kilometros el convoy se paró y el sargento subió a su coche y continuó el viaje mirando el cielo, era la única posición posible, y de vez en cuando disparando su pistola a derecha e izquierda, mas que nada para entretenerse. Al llegar al fondo de la ría el coche remolcado no podía con su alma y se decidió parar el convoy, cosa que hicimos justo al borde de un acantilado que daba al mar.
Acto seguido. el sargento mandó desenganchar el coche y que unos guripas lo empujaran hasta quedar justo en el borde del acantilado; y dispuso el resto de hombres con los pies colgando del abismo a la espera de los acontecimientos; la orden siguiente fue lógicamente la de acabar de empujar el coche que se despeñó haciendo toda clase de ruidos, al tiempo que iba perdiendo piezas hasta llegar al fondo, que debía de estar situado unos treinta o cuarenta metros por debajo nuestro.
Con la misión acabada con éxito, a plena satisfacción de todos, llegamos a la compañía en Villa Cisneros, dónde nos esperaba la cena en la cantina, seguramente la de Sanidad que era la más frecuentada.


Corominas y Nolla en el comedor del cuartel Alejandro Farnesio


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argila @ 10:33

26/09/2008 GMT 1

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argila @ 11:01

UN MAL AUGURIO Y UN SORTEO DESAFORTUNADO

argila @ 10:45

Pere Costa Domenech

Regimiento Mixto de Ingenieros Nº9 - Compañía de Transmisiones - Smara - Sahara A.O.E. AÑO 1974

Pere Costa Domenech

Bien amigos… yo no tengo demasiadas anécdotas para contar; como mínimo que tengan un cierto interés o al menos esto creo. Poco a poco intentaré recordar y explicaros algo que pueda interesar.

Desgraciadamente aquella época un tanto arcaica no despertó un especial interés para memorizar las vivencias que estaba a punto de vivir. Si que disfruté de buenos momentos y de otros no tan buenos, por esto uno de los motivos por el que estos encuentros han impulsado mi interés, es porque han sido un gran detonante de recuerdos y pensar en el hecho de pasearme mentalmente por las ardientes dunas del desierto. Cuando menos, espero poder pasearme físicamente un día no muy lejano.

Podría explicar que mi destino en África fue una especie de mala suerte consentida. Yo había pensado hacer la mili como voluntario y gracias a un “ENCHUFE” de un amigo de la familia, que era un personaje muy importante dentro del ayuntamiento de Barcelona, preparamos todo lo necesario para incorporarme al campamento en “Sant Climent” y tras la jura de bandera ir, nada menos que a CAPITANÍA. De todo el mundo es sabido el ambiente de bares a su alrededor, je je je. Pero a pesar de todo, cuando fui al cuartel de intendencia, junto al zoológico, para hacer la revisión médica, me eché atrás porque me dijeron que antes que Capitanía me podría tocar aquel cuartel de intendencia, y yo tenía malas referencias, iba mucho por aquellos lugares, porque en la familia teníamos negocios de pescado y allí al lado mismo, había el mercado central “QUE TIEMPOS AQUELLOS”.

Además quizás en el fondo tenía ganas de aventura, de marchar lejos de casa no sé, y con este panorama y el mal presagio que me lanzó una amiga, que en aquellos tiempos no sabía lo que se hacía, me tocó ir al África unos meses después y justamente el sorteo se hizo en el famoso cuartel de intendencia “CAJA 411”. Supongo que más de uno lo recordará. Os debo decir que la amiga en cuestión, ni novia ni nada eh!... Hoy es mi mujer. Ah!, y si al final vamos al Sáhara, ella vendrá a hacer “el reenganche” conmigo. A LA ORDEN!... Dejar que los recuerdos vuelvan poco a poco... otro día quizás. Hasta la próxima.

UN CASO PARTICULAR – EL BIR POR PARTIDA DOBLE

argila @ 06:33

Pere Costa Domenech

Regimiento Mixto de Ingenieros Nº9 - Compañía de Transmisiones - Smara - Sahara A.O.E. año 1974

Pere Costa con algunos compañeros y su guitarra en el BIR

Siempre que se habla de la mili; os habéis dado cuenta: se pone cara de nostalgia. Los ojos mirando arriba y la mente trabajando a toda pastilla por revivir recuerdos lejanos y casi borrados. Yo no se si nunca otra clase de suceso ha sido tan especial como todo lo que rodea la vida en los años del servicio militar.

Pere Costa al BIR

Nuestros hijos ni lo han llegado a conocer y puede que se burlen cuando nos oigan explicar las batallitas. Quizás la mili en África tuvo una connotación diferente de los que sirvieron en la península, por la mayor movilidad, por ir de permiso, por la menor distancia entre los destinos y el hogar… o quizás porque en el fondo estaban “más puteados” que nosotros. La cuestión es que encuentro magnífico este movimiento que un grupo de ex-habitantes del BIR Nº 1 ha iniciado para volver a los orígenes de aquella nuestra incipiente juventud y no tan sólo reencontrar antiguas coincidencias y amistades si no, ¿porque no? empezar de nuevas.
Yo formo parte de una excepcionalidad por mi llegada al BIR (casi 4 semanas mas tarde). -ya os lo explicaré otro día.- que me hizo que debiera “repetir campamento“; poca instrucción, muchos refuerzos y algunas guardias “el campo de margaritas” y doble “escaqueo” siempre que se podía. Mientras muchos sudaban la camiseta y se llenaban las botas de arena, yo hacía dibujos con otras colegas, para confeccionar una tipo de murales que no se quien los inventó, para celebrar cada vez que se acababa un reemplazo. En mi caso fui colaborador con dos de ellos.- Sabéis aquello de : ¿A ver quien sabe pintar? y te daban una escoba… pues en estas ocasiones fue de verdad, nos dieron lápices y pinceles.
Bromas aparte nos lo pasamos muy bien, recuerdo que la excepcional habilidad de uno de los compañeros en el primer mural, el de las piezas de ajedrez, sabía captar muy bien los detalles físicos de las caras de la gente, para dibujar unas caricaturas fantásticas. Hablo concretamente de diciembre del 1973 y marzo del 1974. Más tarde los destinos a los destacamentos de Smara, Echederia y Mahbes, en mi caso, me hicieron perder contacto con la gente que había compartido penas y glorias. Unos marcharon a Villa cisneros, otros se quedaron en el Bir, otros a tropas Nómadas, etc. Alguna vez todavía resuena en mi cerebro aquello que sentí al llegar a Smara: “POLACO” toca la guitarra! Entonces toda la noche despierto y tocando y bebiendo del famoso Biberón. (Botella de anís del mono, mitad leche mitad anís o similares) y otras animaladas que conformaban lo que llamábamos “ la pastilla “.

Mural desembre 1973

Y aprovechando este escrito, si alguien que lea estas líneas y estuvo a la 3ª CIA en el BIR, y participó en el mural de Marzo del 1974 (ver segunda foto) me gustaría que se diera a conocer, del mismo modo que los autores del mural de Diciembre del 1973 (ver primera foto), ya que nos hemos reencontrado casi todos. Agradecería, el resto de compañeros y yo que nos hemos reunido, si se pudiera aportar más información gráfica de los murales porque las fotos que tenemos están muy deterioradas y sería muy interesante disponer de mejores copias.

Mural gener 1974

¿ Quien sabe dónde deben estar los murales Originales, quizá decorando alguna haima de un Saharaui nómada?



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argila @ 06:32

EL PAPEL DE ENFERMO IMAGINARIO

argila @ 06:31

Pere Espluga Carreres

BIR Nº 1 - Playa del Aaiun - Sahara A.O.E. Octubre-Diciembre 1973
Comandància Militar de Villa Cisneros, 1974 - Sahara A.O.E. año 1974

Pere Espluga Carreres

Comandancia Militar de Villa Cisneros, 1974 - Sahara A.O.E. año 1974
Después de haber pasado 34 años y habernos reencontrado un pequeño grupo de compañeros que estuvimos en el BIR del Aaiún y en Villa Cisneros, poco a poco me vienen a la cabeza los recuerdos y vivencias del tiempo pasado, o perdido tanto da, y las anécdotas de toda mi estancia en el Sahara.
Ya desde el principio cogí el papel de enfermo imaginario puesto que la primera vez que me presenté en la concejalía de mi barrio para iniciar todo el papeleo para ir a la mili, el funcionario de turno, después de cogerme mis datos, me preguntó si tenía alguna enfermedad para alegar y le respondí: miopía y soplo. Evidentemente que tenía alguna dioptría, casi nada, y desde luego que de soplo, nada de nada. Y me dio un impreso que decía en letras bien gordas “INUTIL TOTAL”. Me a casa feliz e inútil total.
Nunca hubiera pensado que lo de inútil total me habría hecho tan feliz. Pero la situación duró poco i la ilusión de cuatro días perduró hasta pasada la revisión, en mi caso en la caja “de Reclutas”, que me dieron otro impreso que decía todo lo contrario: “UTIL PARA TODO SERVICIO” y para acabar de remachar el tema me sortean y me toca el Sahara.
Siguiendo con la línea del enfermo imaginario el día que me incorporé para ir al Sahara, nos presentamos en los antiguos cuarteles de Jaume I, actualmente Universidad Pompeu Fabra , dónde volví a alegar. Total que me fui directo al BIR. Allí volví a alegar de nuevo y ni caso. Solamente conseguí un respiro estando destinado en Comandancia Militar de Villa Cisneros, donde conseguí finalmente que me evacuaran un temporadita al Hospital de Las Palmas. En definitiva me pasé parte de la mili con el papel de enfermo imaginario.



"BIR" ALUCINACIÓN O PELÍCULA

argila @ 06:31

Pere Espluga Carreras

BIR Nº 1 - Playa del Aaiun - Sahara A.O.E. Octubre-Diciembre 1973
Comandància Militar de Villa Cisneros - Sahara A.O.E. año 1974

Bir 1973

Una vez en el BIR los primeros días fueron alucinantes. Todo el día vestido con la ropa, de civil, nos llevaban a ver desfilar a la legión, contándonos sus excelencias por si picábamos y nos apuntábamos, después los paracaidistas, y así pasando los primeros días.
Pasaban los días... unos tocaba instrucción, otros prácticas de tiro... Por cierto disparando era un fenómeno. Un día de prácticas de tiro en mi primer turno no hice ninguna diana. ¡Caramba, que extraño!, a continuación me di cuenta que en vez de disparar a mi diana lo hacía a la de mi compañero. Suerte que no se dieron cuenta. ¡Quizás si que era algo miope!. También marchas por el desierto y la maldita duna. Un día de marcha y de prácticas de combate, hicimos un simulacro de lanzar granadas de mano, nos dijeron que cogiéramos botellas de coca cola de la cantina, las llenamos de arena y las usamos como si fueran las granadas. Mejor, así no había peligro de hacernos daño.
Imaginarias en el barracón, en los lavabos y en un edificio a medio construir, no fuera caso que les robaran los ladrillos. Cantinas, cocinas... El primer día que me tocó cocina - todavía íbamos vestidos como personas normales- ese primer día ya me escaqueé. Y tan tranquilo me voy directo a la playa detrás de una pequeña duna, me estiro y al cabo de una hora, más o menos, vuelvo hacia la cocina y todo el mundo ya iba vestido “de pistolo” menos yo, ya que durante aquel rato les habían dado la ropa de militar - ¡gluc! - y como yo no iba vestido de militar, pues ala, a justificar dónde estaba y que hacía.

Continuando con el escaqueo, un día que estábamos libres de servicio, antes de que me pillaran para ir a cambiar la arena del desierto, que era cómo le decíamos al hecho de ir a apalear, pidieron lampistas y yo que sólo sabía cambiar una bombilla y poca cosa más, ya me ves encima de los tejados, como los gatos, haciendo de lampista sin tener ni idea. Por suerte aquel día el Bir no se quedó a oscuras.

También unos días fui a mayoría, que era el almacén de víveres. Allí los veteranos eran una pandilla muy campechana y se dedicaban a embaucar al os reclutas que veían más tontos y les decían si querían que les hicieran unas fotos para enviar a la familia o a la novia. Les hacían entrar en una habitación oscura dónde había un tabique y una puerta dónde colgaban una toalla como fondo. La cámara de fotos era un transistor y de flash una linterna. Como la habitación era oscura y la linterna les deslumbraba no veían el engaño. A continuación les decían que se pusieran delante de la toalla y detrás del tabique había un compañero con un cubo lleno de agua sucia preparada para echárselo encima. La señal para lanzar el agua consistía en decir: “... ponte un poco mas hacia la izquierda” y chof. Salían mojados como pulpos.

4a. Cia  2º Barracón - Diciembre 73

También recuerdo un compañero de mi barracón que era policía y estaba haciendo la mili con nosotros. Yo me pensaba que el hecho de pasar por la academia de policía ya era suficiente pero se ve que no. Era la personificación - unos treinta años antes - del protagonista de la película “Torrente el brazo tonto de la ley”. Era un poco corto de luces. Un día mientras hacíamos teórica, por la tarde, sentados delante del barracón, iban preguntando a la gente qué oficio tenía cada cual y cuando le toca a él, por detrás se oye “...contrabandista”. Todavía veo la cara de mala leche que puso. Le habían herido el honor, decirle contrabandista a él.
Y así un día y otro. Instrucción, marchas por el desierto, algún domingo íbamos a el Aaiún donde aprovechábamos parar ir al Parador a tomar algo, ir al baño decentemente y dar una vuelta. Todo muy rutinario hasta que llegó el día de la jura y después a Villa Cisneros. El día de la jura por cierto hubo fiesta grande: buena comida vino, licores, puros y borrachera incluida, que no se si era de alegría a para olvidar.



NOS CUENTA COMO FUE SU INCORPORACIÓN Y SU MILI

argila @ 06:30

Mariano Ferrer i Perelló

Regimiento Mixto de Ingenieros nº 9 Cia Mixta de Transmisiones Villa Cisneros Sahara A.O.E. año 1974.

Mariano Ferrer Perelló Pedí permiso a comandancia de Ibiza para incorporarme en Las Palmas por mi cuenta. Fui directamente a Las Palmas, me presenté en el cuartel y pasé la noche en un cuartel de transeúntes en Las Palmas. Por la mañana siguiente nos llevaron en barco hasta la playa del Aaiun. Cuando llegué al BIR me dijeron que en Ibiza me estaban buscando, ya que pasaron lista y les faltaba yo, con lo que me trataron un poco de prófugo y tuve algunos problemas para solucionar el tema, comentando-se entre los compañeros que yo era un prófugo, pero no pasando el tema de un pequeño susto.

Otra de las anécdotas que tengo es: Como ya sabéis los cubatas se preparaban vaciando un poco de la botella de coca cola y rellenándola de Rom Bacardit.. Un compañero de Ibiza que estaba lesionado en una pierna y andaba cojeando fue a la cantina a buscar su cubata y al salir un espabilado le hizo pastilla cogiendo-le la gorra y echando a correr, mi amigo como cojeaba y no podía correr, no le pudo seguir pero se le ocurrió lanzar-le la botella con todas sus fuerzas, que impactó en la espalda del espabilado, este al notar el fuerte golpe en su espalda soltó la gorra y desapareció, con lo que mi amigo pudo recuperar su gorra.

En general puedo decir que no lo pasé muy mal y lo recuerdo con cierto agrado.



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argila @ 06:30

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