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El servicio militar en el Sahara
Nuestra mili en el Sahara 1973-1974-1975

Categoría: Barnadas Figueras, Joan

20/10/2008 GMT 1

VIDEO "DOS AMIGOS SE REENCUENTRAN DESPUÉS DE 34 AÑOS"

argila @ 09:12

Joan Barnadas Figueras

BIR Nº 1 - Playa del Aaiun - 1ª Compañía - Sahara A.O.E. Enero-Marzo 1974
Regimiento Mixto de Ingenieros nº 9 Transmisiones Villa Cisneros - Sahara A.O.E. desde Abril de 1974 hasta Marzo de 1975

Hilari Joan d'Argila

BIR Nº 1 - Playa del Aaiun - 1ª Compañía - Sahara A.O.E. Enero-Marzo 1974
Regimiento Mixto de Ingenieros nº 9 Transmisiones Villa Cisneros - Sahara A.O.E. desde Abril hasta Septiembre de 1974
IV Tercio de la Legión - Transmisiones - Edchera - Sahara A.O.E. desde Septiembre de 1974 hasta Abril de 1975

Esta historia no hubiera sido posible si los personajes, Hilari Joan y Joan Barnadas, no hubieran hecho la mili en el: “Regimiento Mixto de Ingenieros nº 9 Cia Mixta de Transmisiones Villa Cisneros Sahara A.O.E.” En el año 1974.

Joan Barnadas i Hilari Joan

Nos dejamos de ver en plena juventud y nos reencontramos en plena madurez. Algunos nos veremos y quizás que no nos reconoceremos, pero cuando empecemos a hablar de noches estrelladas, del siroco y de la arena, más que nunca nos sentiremos unidos.









Dos compañeros que hicieron la mili en el Sahara, Joan Barnadas e Hilari Joan, se reencuentran y resuelven un tema pendiente tras treinta y cuatro años. La historia empezó el año 1974 y ha acabado el 2008.

Barca y remeeros comprado el any 1974 a los vendedores nativos de Villa Cisneros

Se acercaba el día de venir de permiso, solo cuatro de toda la compañía lo conseguimos. Él no tenía intención de pedirlo y por lo tanto se quedaría en Villa Cisneros. Aproveché estos últimos días antes del permiso para comprar objetos de regalo para la familia. Uno en concreto era un barco de tamaño respetable, especie de piragua con siete remeros y remos. Llegado el día de venir de permiso, llené el petate, pero el casco del barco no cabía. Le pedí a mi amigo que me lo guardara, que al finalizar la mili ya me lo llevaría. Yo me llevé los remeros y los remos.
Al volver a Villa Cisneros a finales de Agosto de 1974, tras el permiso, la sorpresa fue mayúscula, puesto que el 4º tercio de la legión había sido trasladado a Edchera y con él gran parte de la compañía de transmisiones. Mi amigo seguía en Villa Cisneros y con el casco del barco, yo debía de ir urgentemente a Edchera a incorporarme con mi compañía y no me lo podía llevar. Nos separamos y ya no pude volver a contactar con él.
Pero sorpresa hace unos meses, tal y como he comentado al principio, nos hemos vuelto a ver (34 años de por medio), qué ilusión y qué alegría. Dos amigos que se encuentran y vuelven a recordar sus historias, con curiosidad añadida “el barco está completo en el salón de casa” resulta que mis padres guardaron durante 34 años los remeros y remos en el fondo de un armario y los padres de mi amigo guardaron el casco del barco en la suya.

En versión original en Catalán se puede ver el video en el que Hilari Joan y Joan Barnadas explican la história de la barca y los remeros. Si quereis lo podeis ver en: LA HISTÒRIA DE LA BARCA Y ELS REMERS


27/09/2008 GMT 1

PASTILLA AL SARGENTO

argila @ 10:37

Junto a las compañías de ingenieros en el Alejandro Farnesio

En la última revista antes de licenciarnos, teníamos el cabello algo más largo, o sea algunos rondando las melenas. El sargento que estaba de semana y que se encargó de pasar la revista, cogió a unos cuántos y con una maquina eléctrica de cortar cabello les hizo un gran trasquilón en la parte posterior de la cabeza, quedando pelados al estilo “apache”. El resultado fue que estos veteranos y a pocos días de su licencia, se tuvieron que cortar el cabello al estilo recluta.

Los veteranos nos reunimos y pensamos que ha ese sargento le debíamos hacer alguna “putada”. Como estaba de semana y dormía en la compañía, un veterano vasco propuso la idea de ponerle fibra de vidrio en las sábanas y así lo hicimos. Como era de suponerle empezó a picar, cambió las sábanas una, dos, tres veces y le continuaba picando, se duchó una, dos, tres veces y le seguía picando. A las cinco de la madrugada ya no aguantaba más el picor y nos hizo levantar y salir a toda la tropa y nos puso a hacer paso ligero, en el patio de delante de la compañía. Se hicieron las cinco y media, las seis. Fuimos a desayunar, después del desayuno continuamos con el paso ligero.

Al cabo de un rato llega teniente y pregunta que es lo que pasa y el sargento le explica la historia delante de todos nosotros. El teniente dice, pués bien, que sigan con el paso ligero que ya saldrá el culpable y continúa el paso ligero. Va pasando el rato, pero como los servicios diarios se habían de iniciar, el sargento encargado de los mismos empieza a llamar a los veteranos a sus destinos. Resulta que al cabo de un rato solamente quedaban guripas haciendo el paso ligero. Sale el teniente y ve el sargento con cuatro... guripas corriendo. El teniente le dice pero no te das cuenta de que estos no han sido, han de haber sido los veteranos, no los reclutas y así acaba el paso ligero.

El teniente nos llama a todos los veteranos y nos dice, el que haya sido que me venga a ver, sino se presenta nadie, todos los veteranos estaran castigados el sábado y el domingo sin salir. Total que como que nos presentamos todos los veteranos al teniente y así se acaba esta historia de la pastilla al sargento.



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