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El servicio militar en el Sahara
Nuestra mili en el Sahara 1973-1974-1975

Categoría: 15 - Pastillas

25/09/2008 GMT 1

DE GURIPAS A CHIRICAGÜIS CON TRES MESES DE PASTILLA

argila @ 11:02

Hilari Joan d'Argila

BIR Nº 1 - Playa del Aaiun - 1ª Compañía - Sahara A.O.E. Enero-Marzo 1974
Regimiento Mixto de Ingenieros nº 9 Transmisiones Villa Cisneros - Sahara A.O.E. desde Abril hasta Septiembre de 1974
IV Tercio de la Legión - Transmisiones - Edchera - Sahara A.O.E. desde Septiembre de 1974 hasta Abril de 1975

En la entrada del cuartel ya nos esperaban todos los veteranos de ingenieros, los "Bis-Abuelos", "Abuelos", "Padres" y "Chiricagüis", que es como se llamaban en función del tiempo de mili que llevaban. Cuando los "Guripas" bajamos de los camiones, nos empezaron a llamar carne fresca "UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU......", a paso ligero y con algún empujón nos hicieron entrar en la compañía y sin tiempo para más nos hicieron desnudar, coger la toalla y corriendo, corriendo a las duchas. Como no pudimos cerrar los petates, ni nos dio tiempo, ni nos dejaron hacerlo, y nuestras botas, que eran relativamente nuevas, quedaron a la vista, los veteranos se dedicaron a repartirlas entre ellos. Las suyas que eran mas viejas las amontonaron en el fondo de la compañía. Qué imagen al volver de la ducha, una montaña de botas viejas. Qué remedio a buscar unas que me fueran decentemente, pero solamente encontré una del 42 y otra del 44, menos mal que eran una de cada pie. Pero como yo era más bien listillo, aquella misma noche en un momento que los veteranos estaban dando pastilla por otro lado, conseguí unas botas que eran más nuevas que las que me habían quitado previamente. Que yo sepa no se quejó nadie. Ésta fue la primera broma "pastilla" de las muchas que me hicieron.

Recibimiento de los veteranos de Ingenieros de Villa CisnerosNo tuvieron suficiente aquella noche y todavía nos estuvieron fastidiando hasta las tres de la madrugada, nos hacían cantar la canción del "cola-cao" y tanto si lo hacíamos como sí no, nos echaban al suelo desde la litera con sábanas y mantas incluidas. Para acabar de redondearlo ya de madrugada y mientras dormíamos nos pintaron el pelo de blanco, supongo que con pasta de dientes.

Con esto de la "pastilla" había unas jerarquías establecidas. Los "abuelos" eran los encargados de pensar cuáles eran las "pastillas" que se tenían que hacer, los "padres" se encargaban de realizarlas y los "chiricagüis" sólo tenían derecho a mirar y a reir.

Pastilla del pilón

La "pastilla" duró todo el fin de semana. Al día siguiente de la llegada, el viernes por la tarde, nos hicieron bañar vestidos en la playa y una vez dentro del agua nos teníamos que coger de las manos y bailar y cantar el rollo de la patata.

El sábado hubo "pastilla" por la mañana y por la tarde. Por la mañana en el "pilón", especie de fregaderos para lavar la ropa. Consistió en hacernos desfilar, por descontado vestidos, hasta el "pilón", y por turnos, nos sumergieron en aquella agua totalmente mugrienta. Por la tarde simulacro de revisión médica, algunos le decían "operación de fimosis", ésta fue la madre de todas las "pastillas". Nos hicieron desnudar y de uno en uno, nos hicieron estirar en una cama colocada en medio del pasillo de la compañía, mientras un "padre" colocaba unas enormes tijeras en nuestras partes y otro nos pintaba con una brocha o alguna cosa parecida, con este estado tan lamentable nos enviaban a la playa que estaba a 50 pasos mal contados y nos hacían bañar y lavarnos. Los legionarios que tenían totalmente prohibido dar “pastilla”, se partían de risa viéndonos en ese estado tan desconcertante para ellos.

El domingo hemos aprendido lo que se el "ferrao". Consistía en coger entre tres o cuatro "padres" a un "guripa" que se había pasado, levantarlo con las piernas bien abiertas y golpearlo contra una columna n veces, que podían llegar a ser hasta 20, puede ser que más. El resultado podía ser que el "guripa" en cuestión no se pudiera sentar en una semana, o eso decía la leyenda. Aquel día en concreto nos querían hacer cantar a los "guripas". Tanto si cantabas bien, como si lo hacías mal te daban un "ferrao". Pero si te negabas a cantar tenías el "ferrao" y era de los que hacían historia. Cuando me llegó mi turno, ni tan solo me hicieron cantar y se limitaron a darme un mini "ferrao" que más bien fue de risa.

Pastilla del bany vestits a la platja

A partir de este día la "pastilla" se fue calmando, en cualquier caso era necesario estar siempre en alerta ya que al más mínimo descuido te podían remojar con un cubo lleno de agua o quizás mientras dormías la siesta. Había una que era muy graciosa, no para el que se la hacían como se natural. Consistía en poner un trozo de papel o cartón en la solapa de un despistado, a continuación se le prendía fuego, y todos los que estaban pendientes empezaban a decir "FUEGO, FUEGO, FUEGO...", inmediatamente aparecía uno o más con cubos llenos de agua y apagaban el fuego, remojando al despistado y a todo el mundo que estaba cerca del que había sufrido la "pastilla". Había que ir con mucho cuidado y vigilar a todo ser viviente, procurar no estar en la compañía en las horas de descanso, e ir a dormir lo más tarde posible, eso se conseguía yendo al cine cada noche, el cuartel disponía de un cine lo bastante digno. Si te quedabas en la compañía corrías el riesgo de que alguien te quisiera dar alguna "pastilla". Sin embargo al volver del cine te podías encontrar la cama llena de piedras, arena, mojada, con la petaca, etc.

Pero como ya he comentado poco a poco se fue calmando la situación y aquéllos que el primer día me parecieron que estaban locos "asirocaos" y que eran malas personas, con el trato se convirtieron en personas normales y algunos se convirtieron en buenos amigos y la mayoría en grandes compañeros. Sin embargo todavía hubo algún día de "pastilla", al mes de estar en Villa Cisneros los veteranos aparecieron con el pelo pintado, el teniente culpó a los "guripas" y aquel día acabamos en la playa con la ropa puesta, yo estuve todo el día escondido, pero al darme cuenta de que no había manera de escaparme, claudiqué y cuando me pareció yo mismo me bañé vestido en la playa. La última "pastilla" fue a finales de Junio, es tradición que los nuevos cabos pasen por el "pilón" y así pasó también esta vez.

Barnadas i jo "escaqueados" per el cuartel Alejandro Farnesio

Cuándo llegaron los nuevos "guripas" también se llevaron "pastilla", pero realmente fue mucho más suave que la que tuve yo, y ésta ya fue de las últimas que se hizo, ya que a partir de Septiembre cambió todo, me trasladaron con el 4º tercio de la legión a la frontera Marroquí y se acabó la tranquilidad tal como explicaré posteriormente.


08/05/2008 GMT 1

LA CARRETERA DE CABEZA DE PLAYA AL AAIUN

argila @ 18:24

Ernest Vilches Rull

Batallón de Infanteria Cabrerizas I, Playa del Aaiun, SAHARA, A.O.E. Años 1973/1974.

Ernest Vilches Rull
Nuestro destino después de haber completado nuestro periodo de instrucción en el BIR, nos lleva a Cabeza de Playa, punto estratégico donde se encontraba el Pantalán, donde acababa la famosa cinta transbordadora de Bu-Craa, lugar de carga de los fosfatos, un destacamento de la Policía Territorial, la Cia. de Mar y el Batallón de Infantería Motorizada de Cabrerizas I a donde vamos destinados.
Desde la entrada del Cuartel, en el puesto principal de los centinelas es muy parecida a la que veíamos cuando estábamos de guardia.
La primera historia, se gesta cuando dicha carretera, es cortada por la arena que cruza de parte a parte por el Siroco. Se da la orden fatídica que hay que ir a PALEAR a la carretera para despejarla y permitir la circulación de los vehículos militares. Para todos era una pesadilla ir a palear, los suboficiales de la unidad entre los que se encontraba un sargento 1, chusquero donde los hubiera y veterano de la guerra de Sidi Ifni, que no recuerdo su nombre concentran a la tropa en camiones y se dirigen a unos dos, tres kilómetros. Dicho punto se podía observar desde el puesto de guardia de la entrada.
Entre algunos veteranos surgió la idea de gastar una novatada a los nuevos y en particular a un buen chaval, no recuerdo su nombre pero si una historia que explicaba de que tenia algo en el interior de su vientre que le mordía y que utilizaba para no hacer servicios e incluso creo recordar una posible baja y retorno a la Península. Lo describiré como nuestro amigo.
Una vez llegados al punto de marras, y la tropa empieza el paleo de la carretera un cabo sugiere y manda a nuestro amigo al cuartel con el pretexto que se tiene que recoger el aspirador de arena que con la prisas de la marcha la unidad de trabajo había dejado en el Deposito del Motor. (Lugar donde estaba el grupo electrógeno que daba energía a la unidad). Nuestro amigo comienza la caminata hacia el cuartel, desde la entrada se percibe que alguien a lo lejos regresa.
Desde el cuerpo de guardia se observa que nuestro amigo regresa, al objeto de cumplir la orden dada y a su paso por la guardia comenta que va a recoger el aspirador de arena, alguna sonrisa y algo de complicidad con la tropa que estábamos de servicio, parece no hacer sospechar a nuestro amigo de la broma que le estaban haciendo, se dirige al punto de recogida y alguien le tiene preparado un buen saco de arpillera con material que hace pensar que es el artilugio denominado Aspirador de Arena. Nuestro amigo reemprende su camino pasando por el cuerpo de guaria y en su aspecto se nota la satisfacción del novato del deber cumplido, carcajadas y comentarios alguno de preocupación por si algún mando da con la broma. No en vano recuerdo que estamos en una unidad de trabajo, prisión militar y llena de mandos veteranos de Sidi Ifni, que no están mucho por la labor de hacer de aquel lugar un sitio agradable. Mientras tanto nuestro amigo debe llegar al punto de entrega y allí un cabo desolado le comenta que lo siente muchísimo y que se han descuidado el cable para enchufar dicha maquina, en ese momento es cuando en cualquier otro punto del mundo nuestro amigo se hubiera percatado lo que estaba sucediendo pero eso no fue así y propició que la novatada continuara.
Alguien del cuerpo de guardia comenta que se vuelve nuestro amigo a lo lejos. La inquietud aparece en la guardia puesto que el suboficial al cargo parece que está dando el coñazo por la unidad. Nuestro amigo aparece por el cuerpo de guardia en busca del cable que va a recoger al mismo lugar, donde le tienen preparado un buen rollo de cable trenzado. La cara de nuestro amigo refleja ese cabreo interno que tiene uno y no lo puede sacar al exterior, dirigiéndose al cuerpo de guardia para encaminarse de nuevo al punto critico del PALEO, aparece el suboficial de guardia que al grito de soldado que estas haciendo, provoca una posición de firmes y unas novedades.
A SUS ÓRDENES MI SARGENTO ESTOY TRASLADANDO EL CABLE, PARA PODER ENCHUFAR EL ASPIRADOR DE ARENA, QUE ANTERIORMENTE HE RECOGIDO. Estupefacto el suboficial, mira a la guardia, mira a nuestro amigo y con un estruendoso eres un GILIPOLLAS, con que el aspirador de arena¡¡¡¡. Manda A nuestro amigo a la prevención (cagándose en todo), afortunadamente la cosa no pasó de aquí hubo algún arresto y alguna bronca al cabo de guardia que era yo. Y la anécdota quedó en mi recuerdo, anécdota que dio para mucho en los años posteriores puesto que cuando en reuniones de familia o amigos, surgía la posibilidad ahí metía mi cuña con el famoso OS HE EXPLICADO LO DEL ASPIRADOR DE ARENA.

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